🩺 Tema 25: Infecciones nosocomiales
TCAE (Técnico/a en Cuidados Auxiliares de Enfermería) · Servicio Madrileño de Salud · Bloque I
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Infecciones nosocomiales: definición, cadena epidemiológica. Barreras higiénicas. Tipos y medidas de aislamiento. Importancia del lavado de manos.
Resumen
La infección nosocomial, hoy llamada infección relacionada con la atención sanitaria (IRAS), es la que afecta a un paciente durante la asistencia en un hospital u otro centro sanitario y que no estaba presente ni en incubación al ingresar. La definición abarca además las infecciones adquiridas en el hospital que aparecen después del alta y las infecciones ocupacionales del personal (OMS 2009, apdo. I.1). Están ligadas a la asistencia, pueden deberse a fallos de sistemas, procesos o conductas y son un problema de primer orden para la seguridad del paciente.
Su peso es enorme: en los países desarrollados complican entre el 5% y el 10% de los ingresos en hospitales de agudos, y en los países en desarrollo el riesgo es de 2 a 20 veces mayor, con más de un 25% de pacientes infectados en algunos casos (OMS 2009, apdo. I.1). Las causan virus, hongos, parásitos y, sobre todo, bacterias. Pueden ser endógenas, por gérmenes de la propia piel o mucosas del paciente, o exógenas, por gérmenes de otro paciente, de un profesional o del entorno (OMS 2009, apdo. I.2).
La cadena epidemiológica tiene cuatro eslabones (Comunidad de Madrid 2019, Conceptos generales). El reservorio es el lugar donde el microorganismo vive y se reproduce, y en la mayoría de los casos son los propios pacientes. Pueden ser fuente de infección los pacientes, los profesionales, los visitantes, las superficies y el material clínico, tanto si hay síntomas como si no (incubación, colonizados o portadores crónicos). El huésped susceptible tiene más riesgo por la edad, las enfermedades de base, los tratamientos inmunosupresores, la cirugía o los dispositivos. La vía de transmisión une la fuente con el huésped.
En el hospital hay tres vías principales: contacto, gotas y aire, y el contacto indirecto es la más importante y frecuente (Comunidad de Madrid 2019, Conceptos generales). El contacto directo es cuerpo a cuerpo, por ejemplo al mover o bañar al paciente. En el indirecto interviene un objeto contaminado, como el material, las superficies, las manos sin lavar o los guantes que no se han retirado. Las gotas miden más de 5 μm y llegan a 1 metro. En la vía aérea viajan núcleos de gotitas de menos de 5 μm que quedan suspendidos mucho tiempo. Según la OMS, el vehículo más habitual son las manos de los profesionales (OMS 2009, apdo. I.2).
Las barreras higiénicas son las precauciones: barreras físicas que se interponen entre la fuente y el huésped. Hay dos niveles (Comunidad de Madrid 2019, Tipos de precauciones). Las precauciones estándar se aplican a todos los pacientes, sea cual sea su diagnóstico, siempre que pueda haber contacto con sangre, fluidos, secreciones o excreciones (excepto el sudor), piel no intacta o mucosas. Las adicionales, basadas en el modo de transmisión (contacto, gotas y aire), se suman a las estándar cuando se sospecha o confirma un microorganismo epidemiológicamente relevante. Las de contacto son las más frecuentes.
El equipo de protección personal básico está formado por guantes, bata desechable, mascarilla facial y protección ocular (Comunidad de Madrid 2019, apdo. 1.2). Los guantes se usan si se prevé contacto con sangre, fluidos, mucosas o piel no intacta, y son estériles en los procedimientos invasivos. No hacen falta para tocar piel intacta, tomar constantes, trasladar al paciente o dar medicación oral, salvo los medicamentos peligrosos. La bata evita que se contamine la ropa del personal. El EPP se coloca en este orden: higiene de manos, bata, mascarilla, protección ocular, higiene de manos y guantes. Se retira así: guantes, protección ocular, bata, mascarilla e higiene de manos.
Las precauciones estándar incluyen también otras medidas (Comunidad de Madrid 2019, apdos. 1.3-1.5). La higiene respiratoria consiste en toser en la cara interna del codo y ofrecer mascarilla quirúrgica a quien tose. La ropa sucia se maneja sin sacudirla. La vajilla no necesita medidas especiales. Las agujas usadas no se separan a mano de la jeringa ni se reencapuchan, y los objetos punzantes van a contenedores rígidos. El tapón de los viales se desinfecta con alcohol al 70%.
Las precauciones de contacto (Comunidad de Madrid 2019, apdo. 2) piden habitación individual o, si no la hay, agrupar a los pacientes con el mismo microorganismo (cohorte). Los guantes se ponen antes de tocar al paciente o su entorno y se quitan antes de salir, seguidos de higiene de manos. La bata no se usa de rutina, solo si se prevé contacto. Ante C. difficile, las manos se lavan siempre con agua y jabón. La habitación se limpia al menos 2 veces al día y el carro de limpieza no entra. A los pacientes con SARM o EPC se les asea con clorhexidina al 4% o povidona yodada al 10%. Los residuos van a un contenedor de clase II dentro de la habitación.
En las precauciones de gotas (Comunidad de Madrid 2019, apdo. 3) se usa habitación individual sin ventilación especial. Si se comparte, se deja al menos 1 metro de separación. Se pone mascarilla quirúrgica a menos de 1 metro y FFP2 en los procedimientos que generan aerosoles. El paciente sale con mascarilla quirúrgica. Indicaciones habituales: gripe, parotiditis, rubéola, tosferina y meningococo. En las de aire (apdo. 4) se usa habitación individual con la puerta cerrada, presión negativa y de 6 a 12 recambios de aire por hora. Las cohortes están contraindicadas en la tuberculosis. Se entra con FFP2, que dura 8 horas, y es preferible la FFP3 en procedimientos con aerosoles. Indicaciones: tuberculosis, sarampión y varicela.
La higiene de manos es la medida aislada más eficaz contra las IRAS (Comunidad de Madrid 2019, apdo. 1.1). Se prefiere la solución hidroalcohólica, con fricción de 20-30 segundos, y se reserva el agua y jabón para la suciedad visible, los fluidos o las esporas. El modelo de la OMS de los cinco momentos marca cuándo hacerla: antes del contacto con el paciente, antes de una tarea limpia o aséptica, después de la exposición a fluidos, después del contacto con el paciente y después del contacto con su entorno (OMS 2009, apdo. II.5). Los guantes nunca la sustituyen. Tampoco deben llevarse anillos, reloj ni uñas largas o artificiales (OMS 2009, apdo. IV.1).
Claves para el examen
- IRAS: afecta al paciente durante la asistencia y no estaba presente ni incubándose al ingreso; incluye las que aparecen tras el alta y las ocupacionales (OMS 2009, apdo. I.1).
- En países desarrollados las IRAS complican entre el 5% y el 10% de los ingresos en hospitales de agudos (OMS 2009, apdo. I.1).
- Cadena epidemiológica: reservorio, fuente de infección, huésped susceptible y vía de transmisión (Comunidad de Madrid 2019, Conceptos generales).
- En la mayor parte de los casos, el reservorio son los pacientes (Comunidad de Madrid 2019, Conceptos generales).
- El contacto indirecto es la vía más importante y frecuente de transmisión de las IRAS (Comunidad de Madrid 2019, Vías de transmisión).
- Gotas: más de 5 μm, alcanzan generalmente 1 metro; aire: núcleos de gotitas de menos de 5 μm (Comunidad de Madrid 2019, Vías de transmisión).
- Las precauciones estándar se aplican a todos los pacientes y ante cualquier fluido excepto el sudor (Comunidad de Madrid 2019, Tipos de precauciones).
- EPP básico: guantes, bata desechable, mascarilla facial y protección ocular (Comunidad de Madrid 2019, apdo. 1.2).
- Orden de colocación: higiene de manos, bata, mascarilla, protección ocular, higiene de manos y guantes; se retiran primero los guantes (Comunidad de Madrid 2019, apdo. 1.2.4).
- Contacto: superficies al menos 2 veces al día; agua y jabón ante C. difficile; residuos en contenedor de clase II dentro de la habitación (Comunidad de Madrid 2019, apdo. 2).
- Gotas: sin ventilación especial; separación de al menos 1 metro; FFP2 en procedimientos que generan aerosoles (Comunidad de Madrid 2019, apdo. 3).
- Aire: presión negativa, de 6 a 12 recambios de aire por hora, puerta cerrada, FFP2 de 8 horas y FFP3 en procedimientos con aerosoles (Comunidad de Madrid 2019, apdo. 4).
- La higiene de manos adecuada es la medida aislada más efectiva; la fricción hidroalcohólica dura 20-30 segundos (Comunidad de Madrid 2019, apdo. 1.1).
- Cinco momentos: dos «antes» (contacto con el paciente y tarea aséptica) y tres «después»; el 4 y el 5 nunca se combinan (OMS 2009, apdo. II.5).
- El jabón y el preparado de base alcohólica no deben usarse juntos, y los guantes no sustituyen la higiene de manos (OMS 2009, apdos. I.4 y II.6).
💡 Truco
Para la cadena, piensa en «RE-FU-HU-VÍA»: REservorio, FUente, HUésped y VÍA de transmisión. Para los tamaños, «gota gorda, aire fino»: la gota mide más de 5 μm y cae a 1 metro; el aire lleva menos de 5 μm y flota. Con el EPP, los guantes van los últimos al ponerse y los primeros al quitarse.
🤓 Curiosidad
La piel que queda debajo de los anillos está más colonizada por gérmenes que la de los dedos sin anillos, y por eso la OMS desaconseja con firmeza llevar anillos o joyas durante la asistencia. Además, el carro de limpieza no debe entrar en la habitación de un paciente con precauciones de contacto (OMS 2009, apdo. IV.1; Comunidad de Madrid 2019, apdo. 2.5).
📚 Normativa del tema
- Protocolo de medidas de prevención de la transmisión de microorganismos en los centros hospitalarios (Dirección General de Salud Pública, Consejería de Sanidad, Comunidad de Madrid, 2019)
- Manual técnico de referencia para la higiene de las manos (OMS 2009, traducción del Ministerio de Sanidad, 2010)
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